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Detenga la Pérdida de Nitrógeno Antes de que Empiece

¿Desea mantener los nitratos fuera de las corrientes y los ríos? La gestión de nutrientes de campo es un buen punto desde el que empezar.
“El nitrógeno (N) es un nutriente muy difícil de gestionar, ya que existen muchos potenciales mecanismos de pérdida,” declara Peter Motavalli, profesor en fertilidad de campos y nutrición de plantas en la University of Missouri. Él ayuda a llevar a cabo investigaciones sobre nuevas prácticas de gestión para mejorar la eficiencia de uso del N. “Queremos aprovechar mejor el N del fertilizante que estamos poniendo en la planta y evitar exponerlo al medioambiente todo lo posible. Tiene sentido en términos económicos y más incluso si hablamos de cuidar el medioambiente.”
Lista de preocupaciones
Existe una gran cantidad de destinos potenciales para el N, afirma Motavalli. Muchos de ellos no son muy buenos para la producción. Los procesos que generan más pérdidas son:
• Volatilización de amoníaco
• Escorrentía y erosión
• Lixiviación de nitratos
• Desnitrificación

La buena noticia es que las herramientas, incluyendo sensores, la teledetección, el nuevo software e incluso los drones, están disponibles para ayudar a los agricultores a mejorar la eficiencia del N.
Es dicha tecnología la que el agricultor Chad Groenhagen, de Oregon, Illinois, utiliza en su trabajo en Circle G Farms & Feedlots. El productor de maíz y ganadero se vale del estiércol como su fuente primaria de nutrientes. Realiza muestras de tierra y monitoriza muy de cerca los niveles de nutrientes para garantizar que no está aplicando cantidades excesivas; solamente aplica estiércol cada cuatro años.
Utiliza el DuPont Pioneer de Encirca para monitorizar su programa de fertilidad. “Con Encirca, ha sido muy sencillo saber cómo y cuándo debo aplicar el nitrógeno,” afirma Groenhagen.
La Realidad del Terreno
Los campos sin aplicación de estiércol reciben 70 libras por acre de nitrógeno 32% líquido antes del plantado. Groenhagen menciona el anhidro amoníaco que aparece entre las fases V3 y V5 de crecimiento del maíz. Las tasas están entre 140 y 180 libras por acre, dependiendo de las muestras de terreno, declara Groenhagen.
“La parte predictiva del Encirca utiliza 50 años de información climatológica y divide el campo en unidades de respuesta medioambientales (ERU),” nos comenta. “Puede mostrar de manera predictiva el lugar en el que se utilizará el N, el momento en el que será usado y la cantidad que será utilizada utilizando la media climatológica de 50 años.”
La parte responsiva de Encirca le permite a Groenhagen tomar decisiones relevantes a lo largo de la temporada. La estación climatológica de su granja le permite monitorizar los niveles de N en el terreno a tiempo real.
“Al llegar de la fase V8 a la V10 de la cosecha, puedo visualizar mis niveles de N y ver si necesito utilizar una aplicación tardía de N o no es necesario,” afirma Groenhagen.
Él ha comprobado los beneficios de Encirca con su programa de estiércol líquido. “Utilizan muestras de 12 a 24 pulgadas en la tierra para el modelo de realidad del terreno,” declara Groenhagen. Eso funciona de la misma manera incluso para terrenos que su última aplicación de estiércol fue hace uno o dos años.
“Veo que la liberación orgánica de N todavía está presente. Eso no es algo que antes no tenía en cuenta, que todavía se estuviese liberando,” dice Groenhagen. “Me ha permitido incorporar este factor a mi programa de N.”
Ajuste Su Mentalidad
Él afirma que es un modelo de sostenibilidad. “Esto es el futuro. Estos modelos y herramientas van a ser indispensables, y se tendrá que justificar toda cantidad de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) que utilice en cada acre. Ahora mismo soy capaz de asegurarme de que no me estoy quedando sin N. He descubierto que lo que pasa naturalmente es mucho más de lo que antes pensaba que pasaba,” explica Groenhagen.
Fertilizar la Cosecha Actual
La eficiencia de nutrientes permite a Steve Anderson, de Beaman, Iowa, reducir sus riegos de pérdidas de nutrientes. “Me gusta estar asegurado contra múltiples riesgos,” comenta.
Es por eso que alimenta a su cosecha con N durante la temporada de crecimiento. Además, ahora Anderson toma muestras del terreno cada uno o dos años. Dicha práctica le cuesta más dinero a corto plazo, pero compensa a largo plazo.
“Pongo fertilizante debido a que soy consciente de que lo necesito,” declara Anderson. Cuenta con dos máquinas de fertilización. Su sistema principal utiliza Y-Drops, lo que le permite colocar el N en la base de las plantas.
“La fertilización mediante máquina es más eficiente, existe un riesgo de pérdida mucho menor ya que se pone directamente en la planta según ésta la utiliza, en vez de tenerlo ahí hasta que es usado,” explica Anderson. Él también utiliza Sensores de Cultivo AgLeader OptRx, que utilizan cámaras ultravioletas para detectar las necesidades de N en las plantas de maíz.
“Voy variando la tasa de N según voy avanzado por el terreno, de acuerdo a las necesidades de las plantas,” comenta Anderson. “Este año, algunos campos pidieron mucho más N de lo que pensaba debido a las fuertes lluvias.”
Eso no es normal para Anderson, pero teniendo en cuenta las condiciones climatológicas extremadamente volátiles, quiere estar preparado. “En un año normal, tiendo a ahorrar N comparado a la cantidad que normalmente utilizaría,” declara Anderson. “En un año como este, con lluvias excesivas, además de eso proporciona a la planta lo que necesita en vez de yo tener que adivinar lo que necesita.”
Salud de la Tierra para Sacar el Máximo de N 
Dave Legvold, un agricultor de Northfield, Minnesota, era un idealista cuando empezó con la agricultura. Él quería tratar la tierra éticamente y gentilmente, y para ello decidió utilizar orgánicos y no químicos. Eso cambió cuando descubrió la debilidad de la agricultura orgánica: la cantidad de labranza necesaria para hacer que el sistema funcione. Al no ser capaz de satisfacer la cantidad de labranza necesaria para hacer que su granja funcionase orgánicamente, decidió pasarse a la agricultura convencional.
Pronto, el agricultor de mentalidad conservadora se empezó a centrar en cómo generar la mejor tierra orgánica posible, en cómo utilizar las tasas correctas de nutrientes y en cómo preparar los semilleros de la mejor manera posible.
La respuesta vino en forma de una máquina de labranza mínima llamada Soil Warrior. Cuando no está labrando soja, la herramienta de labranza mínima le permite colocar los nutrientes en la tierra para el maíz, y es capaz de preparar los semilleros sin alterar mucho la tierra.
“Existe un Programa de Incentivos para la Calidad Ambiental (EQIP) para mejorar mi contrato de Programa de Gestión de Conservación (CSP) por el que se te paga una pequeña cantidad por introducir tu fertilizante P por lo menos a 2 pulgadas de profundidad en la tierra,” comenta Legvold. “Esto lo coloca directamente en la tierra. Satisface mi objetivo de eficiencia de fertilizado y satisface el USDA en términos del P.
“Utilizo la Calculadora N de Iowa State para obtener el punto base de N,” explica Legvold. También trabaja junto a los estudiantes del St. Olaf College. Vienen a la granja y hacen muestreos de N durante la temporada. Él siempre tiene en cuenta las necesidades de N, asegurándose de que no se aplique una cantidad excesiva.
Nunca suministra el N en otoño. “No puedo salir en otoño y aplicar 200 libras de N y esperar que siga allí en primavera,” comenta.
En vez de eso, utiliza un crédito de 40 libras de N de la anterior cosecha de soja y utiliza el Soil Warrior para aplicar 40 libras de N antes de plantar.
Legvold sospecha cuando conduce a través del país y admira esos campos de maíz totalmente verdes. “Existe tanta concentración de N que esos campos están totalmente verdes,” dice Legvold. “Cuando se trabaja a máxima eficiencia, se verán zonas amarillas en la plantación. Me gusta ver un poco de amarillo, siempre puedo volver a aplicar fertilizante.”
Y eso es exactamente lo que hace, volviendo a verter unas 60-75 libras de N por acre. Legvold incluso lleva a cabo pequeñas investigaciones con los estudiantes aplicando libras extra de N para evaluar la diferencia que marcan en la producción. 
Gestión de Agua

Pero Legvold va más lejos. Cree en los campos bien drenados. Sin embargo, es consciente de que el drenaje puede generar una pérdida de N cuando la humedad extra abandona la tierra. Es por eso que está invirtiendo en un programa de gestión de agua. Este sistema le permite controlar la cantidad de agua que está siendo drenada en sus campos.
Durante los meses de invierno, Legvold puede hacer que el agua deje de salir de sus campos. En la primavera, puede drenar la humedad excesiva para permitir que se pueda trabajar en el campo. Puede contener la humedad de la manera que sea necesaria en verano.

 

 

Detenga la Pérdida de Nitrógeno Antes de que Empiece обновлено: Noviembre 27, 2015 автором: admin

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